Una de esas cosas que hemos aprendido es que la Meseta guarda deliciosas sorpresas. Ya habíamos estado hace tiempo en Segovia y seguía siendo igual de sencilla, con un centro histórico genial para callejear, unos monumentos espectáculares y una mezcla de culturas (musulmana, judía y cristiana) que a lo largo del tiempo ha ido dejando su huella.

Para dormir

En esta ocasión, elegimos para dormir unos apartamentos ubicados junto a la catedral: la Refitolería. Están reformados, con ascensor y muy bien distribuidos… aunque estuvimos lo justito.

Para comer

Tampoco esta vez nos resistimos al cochinillo de Mesón de Cándido, esta vez, con su ceremonia incluida. Sin embargo, hay otros sitios en los que hemos disfrutado

  • La Taberna del Fogón Sefardí, con una carta de tapas con varios premios a lo largo del tiempo. Tienen un comedor muy agradable para tomar las tapas.
  • Convento de Mínimos: un restaurante creado en un antiguo convento (sí, de Mínimos) con una decoración y (lo más importante) una cocina que hacen realmente apetecible la visita.
  • Durante la visita a la Granja de san Ildefonso, comimos en la Taberna del Pelón. La encontramos buscando en redes sociales y fue un acierto. Disfrutamos de la comida (especialmente, la tarta de queso) y del trato agradable.

Para visitar

Hay algunos sitios de obligada visita, como el Acueducto, la Catedral, el Alcázar, la judería,… Pero hay algunos otros que nos han resultado muy recomendables:

  • Iglesia de la Vera Cruz: lo más destacable, su planta (de 12 lados) y un pequeño edificio de dos alturas (o edículo) de igual planta (dodecagonal) en el interior de la iglesia, a modo de un templo dentro del templo.
  • un recorrido que rodea la ciudad junto a los ríos. Es muy agradable para pasear después de una comida, o con peques, o hacer deporte,… Va rodeando la ciudad, de modo que se pueden ver los edificios más importantes, especialmente el Alcázar, del que tiene una bonita perspectiva.
  • nos dimos un salto a la Granja de san Ildefonso. Mientras los peques nos quedamos fuera, correteando por los jardines, los mayores entraron en el palacio.
    Es posible ir desde Segovia en autobús.

Está claro que si haces una ciudad en un sitio donde es difícil llegar (para que no te ataquen), seguirá siendo difícil de llegar (para entrar con coche). Así que piénsatelo bien antes de entrar con él por el centro: calles estrechas, de sentido único, recorridos de los que no puedes salir fácilmente,…