Este año nos hemos decidido a ir a Lisboa… por alguna razón, nunca habíamos estado en Portugal, y casi no habíamos visitados el oeste de la península…

Junto al río Tajo (que más parece un mar), es una ciudad con rincones preciosos, muchísima cultura y artesanía… Además, están recuperando muchos terrenos junto al río, con lo que dentro de unos pocos años estará completamente cambiada. Nosotros ya hemos hecho planes de volver dentro de unos pocos…

El viaje

Hemos decidido ir en tren-hotel, aprovechando a hacer el viaje durante la noche. Nos permitía aprovechar los días de llegada y de salida completos… y para los peques era una aventura dormir en el tren! La experiencia ha sido muy buena, aunque como en casa, en ninguna parte…

La estancia

Hemos alquilado un apartamento en la calle Sâo Juliâo (como quien dice, en el medio de la mitad!). Muy grande, espacioso.. para repetir.

Para colmo, el viaje nos coincidió con la final de la Eurocopa que ganó Portugal… lo que hace este viaje único!

Durante nuestra estancia cogimos las tarjetas Lisboa Card, que nos permitían viajar gratis en buses, tranvías y elevadores (son caros) y metro, entrar en museos, y algunos descuentos… Sin embargo, los autobuses y tranvías no siempre respetan los horarios… así que puedes perder mucho tiempo (y paciencia). Los taxis no son caros y pueden merecer la pena, sin duda.

Para visitar

Baixa-Chiado

Es una zona céntrica, con comercios, restaurantes… muy agradable para pasear, comer. La plaza del Comercio es una especie de centro neurálgico del centro histórico, por donde pasan tranvías, buses, metro,…

Alfama

Un barrio con un encanto especial, lleno de cuestas y de sitios encantadores para disfrutar.

La Catedral (Sé de Lisboa) es muy bonita, y junto a ella está el Museu do Aljube que recuerda la revolución de los claveles, por la que se puso fin a la dictadura de Salazar. El museo tiene un pequeño tesoro en el ático: una cafetería con un mirador por encima del tejado de la Catedral

Barrio Alto

Está lleno de rincones para tomar algo, comer, escuchar música…

Un clásico (que merece la pena hacer) es llegar a través del Elevador de Santa Justa, que llega hasta el antiguo Monasterio do Carmo.

Otros puntos de interés pueden ser la plaza de Luis de Camões, el cafe A Brasileira (típico café de intelectuales, con una estatua de Fernando Pessoa delante), o la Librería Bertrand, la más antigua del mundo, en funcionamiento desde 1732.

La Expo98

Aunque está un poco apartado del resto de Lisboa, merece sin duda acercarse para poder disfrutar del Oceanario (el segundo más grande de Europa), el Pabellón del Conocimiento o sin más, recorrer el paseo junto al río Tajo a pie o en telecabinas hasta el puente Vasco da Gama, espectacular.

Belem

Apartado de Lisboa tiene tres tesoros que no conviene perderse:

Por allí cerca parte una atracción que puede merecer la pena: HippoTryp es un bus turístico anfibio, que te permite hacer un recorrido por la ciudad… y por el río. La mayo pega es que la guía lo hace en portugués e inglés… y el portugués no se entiende tan bien!

Sintra

Espectacular! Sin más. En casi todos los sitios recomiendan el Palacio da Pena (que sin duda es precioso) pero a nosotros nos gustó muchísimo más la Quinta da Regaleira, que merecería ella sola el viaje hasta allí.

Toda esta zona se pobló de palacios y residencias al situar la familia real portuguesa su residencia de verano…

Cascais

Para comer

No es difícil encontrar sitios para comer, aunque es cierto que la cocina portuguesa es un poco diferente, y en alguna ocasión encontramos sabores muy intensos (por ejemplo, el cilantro en algunos platos).

Nos gustaron mucho:

Para otra vez…

Nos quedamos sin entrar en la Torre de Belem… y se quedará para otra vez.

Tampoco hemos montado en ninguno de los barcos que atraviesan el río.